| Orígenes
de la palabra: cosa de negros
Pese a estar fuera de discusión su
origen bastante anterior al baile tal como se lo conoció
a fines de siglo, muchas son las versiones existentes sobre
la etimología del término tango.
Algunos lo muestran derivado del verbo latino
tangere, que en español significa "tocar",
en el sentido de "palpar" o "tañir",
aunque entre la gran variedad de opiniones tienen más
adeptos aquellas que mencionan el posible origen negro del
término. En este sentido, serían de origen
onomatopéyico "tango" y "tambo"
y relacionada con esta última la palabra "tambor",
designándose de este modo al instrumento de percusión
manual, y por extensión nombre que se daba al baile
practicado al ritmo de su sonido, el tam-tam o candombe
de los bailes negros. Se señala que el bailarín
le decía al candombero para que sonara su instrumento
"tocá tango".
De esta manera, la palabra "tango"
estaría abarcando tanto al lugar, como así
también al instrumento y a la danza.
Orígenes sociales: un producto "orillero"
El tango, fenómeno cultural instalado
geográficamente en la costa rioplatense, es producto
de la combinación de lo criollo con los inmigrantes,
quienes con su bagaje cultural realizaron un gran aporte
a la formación de la cultura argentina. Esta mezcla
de razas y costumbres en el arrabal de la ciudad generó
una nueva cultura popular con lenguaje propio de la cual
el tango es su portavoz.
Criollos e inmigrantes (entre ellos milicos
licenciados, trabajadores de los mataderos, cuarteadores,
carreros, artesanos, marineros y peones de las barracas)
en su mayoría hombres solos, concurrían a
boliches, prostíbulos y casas de baile en busca de
diversión y compañía. En estos lugares
marginales para el encuentro se mezclaban con rufianes,
hombres de acción y guapos al ritmo de mazurcas,
habaneras, polcas, valses y milongas, rudimentos de lo que
en el futuro sería el tango criollo.
A fines de siglo el tango estaba prohibido
en la cultura oficial y existía un complot de silencio
en torno al género, que se vio obligado a permanecer
en la oscuridad de esos barrios "orilleros" o
marginales de la ciudad, donde ya era la música característica,
formando parte de una especie de sociedad secreta. Esta
subcultura, no admitida y hasta desconocida por las esferas
oficiales dio origen al tango.
Letra de tango
Cambalache, de Enrique Santos Discepolo
Que el mundo fue y será
una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...
¡Hoy resulta que es
lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...
¡Qué falta de
respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...
¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...
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